sábado, 19 de agosto de 2017

19 de agosto, día de San Ezequiel Moreno y Díaz

Hoy, 19 de agosto, conmemoramos a San EZEQUIEL MORENO y DÍAZ, Obispo.

SAN EZEQUIEL MORENO Y DÍAZ (1848-1906) nació en Alfaro, en La Rioja, España, en el seno de una familia devota.

A los 16 años de edad, Ezequiel Moreno ingresó al convento de los Agustinos Recoletos de Monteagudo, en Navarra, en 1864, pisando las huellas de su hermano Eustaquio, quien había seguido la misma vocación.

Una vez concluidos sus estudios de Teología, se sintió llamado a la vida misionera, y en 1869 fue enviado a las islas Filipinas. En 1871 fue ordenado sacerdote en Manila, y de inmediato se le asignó a la isla de Mindoro.

Durante su estancia en Filipinas, San Ezequiel Moreno fue párroco en distintas comunidades y vicario provincial. Su preocupación principal se centraba en llevar la religión a personas de comunidades donde nunca antes se había oído hablar de Dios.

Por su destacada labor y por sus virtudes., en 1885 su Orden lo nombró prior del convento de Monteagudo, donde se formaba a los misioneros que habrían de salir al extranjero a predicar. Nadie mejor que él, experimentado misionero con aura de santidad, para imprimir en los novicios la pasión apostólica.

Terminado el mandato, San Ezequiel Moreno y Díaz se ofreció como voluntario para las misiones que buscaban restaurar la Orden Agustina en Colombia, y partió para allá a finales de 1888, llegando a Santa Fe de Bogotá a comienzos del siguiente año.

En Colombia su labor fue muy activa. San Ezequiel creía que lo más importante era que antes que nada en las comunidades se observaran los preceptos de la religión, y se dio a esa tarea. Se afincó en la misión de Casanare, donde por mucho tiempo los Agustinos Recoletos habían predicado el Evangelio.

En 1893, San Ezequiel Moreno y Díaz fue nombrado vicario apostólico de Casanare, y dos años después, obispo de Pasto, al sur del país.

En su nueva sede, San Ezequiel padeció situaciones muy difíciles, fincadas en la calumnia, el escarnio, la humillación y la persecución. Por si fuera poco, sus superiores eclesiásticos se fueron olvidando paulatinamente de él.

A este panorama se sumaron eventualmente también los horrores de una cruenta guerra civil en Colombia, contra la cual él intentó oponerse con todos sus medios.

De manera inesperada, un violento cáncer en la nariz lo acometió en 1905, lo cual le provocaba un intenso e incesante dolor. Contra sus deseos, pero obligado por las circunstancias, San Ezequiel regresó a España para someterse a intervenciones quirúrgicas.

Rechazando las anestesias para ofrendar su dolor a Cristo, dejó sorprendidos a los médicos por su resistencia al suplicio. Sin embargo todo fue infructuoso. Sabiéndose morir, decidió pasar sus últimos días en el convento de Monteagudo, donde finalmente pasó a mejor vida.

Durante la estancia de Su Santidad Juan Pablo II en Santo Domingo, República Dominicana, San Ezequiel Moreno y Díaz fue canonizado en 1992, como ejemplo de pastor y misionero en el quinto centenario de la evangelización de América.

SAN EZEQUIEL MORENO Y DÍAZ nos enseña la importancia de anunciar el Evangelio en todos los rincones del mundo.


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viernes, 18 de agosto de 2017

18 de agosto, día de San Alberto Hurtado Cruchaga

Hoy, 18 de agosto, conmemoramos a San ALBERTO HURTADO CRUCHAGA, Sacerdote.

SAN ALBERTO HURTADO CRUCHAGA (1901-1952) nació en Viña del Mar, Chile, en el seno de una familia venida a menos tras la muerte del padre.

Cuando San Alberto tenía cuatro años de edad, su madre, al quedar viuda, tuvo que vender todas las posesiones familiares y emigrar con su prole a la capital del país, Santiago.

Viviendo con parientes, el niño Alberto destacó pronto por su cordialidad y su inteligencia, además de una extraordinaria fuerza de voluntad. Esto le valió el poder estudiar en el colegio de San Ignacio de Santiago, donde cautivaba a sus compañeros y maestros por su propensión a hacer el bien.

De este modo, lo más natural para él era ingresar a la Orden Jesuita. Sin embargo, antes tuvo que concluir su bachillerato, graduándose de la Escuela de Derecho de la Universidad Católica en 1923.

Al principio de los años veinte, Chile sufrió una dramática crisis económica que dio lugar a mucho desempleo. Los alrededores de Santiago se iban llenando de barrios marginados en condiciones de miseria extrema.

A la par de sus estudios, San Alberto Hurtado Cruchaga se dedicó entonces a realizar una intensa labor de ayuda social en contra de tanta pobreza.

Su vocación lo llevó a ingresar a la Compañía de Jesús en 1923, realizando su noviciado en Chillán; de ahí prosiguió su formación en Córdoba, Argentina, después en Barcelona, y finalmente terminó con doctorado en Pedagogía por la Universidad de Lovaina, Bélgica, en 1933.

Ya como sacerdote, San Alberto regresó a Chile. Pero en vez de dedicarse a enseñar en la Universidad Católica o en el Seminario, tomó la decisión de ofrendar su vida en favor de los más necesitados, en especial los jóvenes y los niños de su país.

Durante los siguientes años viajó por todo Chile, cada vez más conmovido por las injustas condiciones sociales ante la indiferencia de las clases altas.

En 1944, finalmente, es capaz de conseguir los recursos necesarios para fundar lo que sería su magna obra: el Hogar de Cristo.

El Hogar de Cristo es una magna y ejemplar obra caritativa para proporcionar techo, descanso y comida a los indigentes y vagabundos. El padre Alberto, como se le conocía, fue capaz de tender una enorme red de ayuda, vinculando además a su instituto con varios organismos internacionales de muy alto nivel, algunos ligados a la Organización de las Naciones Unidas.

Víctima de un cáncer fulminante, el sacerdote benefactor falleció en Santiago a los 51 años de edad. San Alberto Hurtado Cruchaga fue canonizado en 2005 por el papa Benedicto XVI.

SAN ALBERTO HURTADO CRUCHAGA nos enseña el valor de la caridad para lograr sociedades menos desequilibradas y más humanitarias.


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jueves, 17 de agosto de 2017

17 de agosto, día de Santa Beatriz de Silva Meneses

Hoy, 17 de agosto, conmemoramos a Santa BEATRIZ de SILVA MENESES, Fundadora.

SANTA BEATRIZ DE SILVA MENESES (1424-1491) nació en Ceuta, en el noroeste de África, el enclave conquistado por Portugal (1415), de noble ascendencia portuguesa y castellana.

Beatriz de Silva fue nieta de don Pedro Meneses, conde de Viana, el primer gobernador de la ciudad conquistada, e hija de Ruy Gómez de Silva, militar distinguido en la cruzada contra los musulmanes.

Su infancia transcurrió en Campo Mayor, villa portuguesa en la frontera con España. Beatriz se distinguió no sólo por su devoción a la Inmaculada Concepción, sino también por su extraordinaria belleza.

Cuando en 1447 Juan II de Castilla casó en segundas nupcias con Isabel, infanta de Portugal, ésta solicitó a Beatriz como primera dama, instalándose la corte en Tordesillas, al oeste de Valladolid.

El éxito de Santa Beatriz entre la nobleza fue tal que tuvo varios pretendientes, a los que rechazó; pero ello despertó también la envidia y los celos de la reina, quien probablemente no estaba en pleno uso de sus facultades mentales.

El odio de la reina por su dama llegó al grado de que un día la encerró en un cofre, donde permaneció tres días sin comer ni beber.

Se cuenta que durante el encierro, la Virgen María se le apareció con hábito blanco y manto azul para decirle que en su honor debería fundar la Orden de la Purísima Concepción. Y al mismo tiempo le concedió ser liberada.

Cuando el cofre fue abierto, de él surgió Santa Beatriz de Silva Meneses con un halo de iluminación. De inmediato salió de Tordesillas, con rumbo a Toledo.

En el camino habría de encontrarse según la tradición con dos misteriosos frailes franciscanos que le vaticinaron las dificultades y el éxito de su futura misión. Estos enigmáticos personajes habrían sido una aparición de San Francisco y San Antonio.

En Toledo Beatriz ingresó al monasterio cisterciense de Santo Domingo, donde vivió piadosamente treinta años y empleó todos sus bienes en ayudar a los más pobres.

Sin embargo, cuando en 1474 Isabel I, La Católica, fue nombrada reina de Castilla, visitó Toledo, y ahí volvió a ver a Santa Beatriz, que había sido dama de su madre y la había cargado en brazos cuando niña.

Fue así que Santa Beatriz de Silva pudo fundar la Orden Concepcionista, cumpliendo la promesa hecha a la Virgen María. Isabel la Católica le donó su palacio de Galeana, en Toledo, que incluía la iglesia de Santa Fe, y el inmueble se transformó en la primera sede de las concepcionistas.

La Orden Concepcionista fue aprobada por el papa Inocencio VIII en 1489. Dos años después, el día de la primera promoción de religiosas, cuando ella misma iba a tomar los hábitos, falleció repentinamente.

Casi quinientos años después de su muerte, Santa Beatriz de Silva Meneses fue canonizada en 1976 por el papa Paulo VI. La Orden Concepcionista conserva en la actualidad numerosos conventos distribuidos por Europa y Latinoamérica.

SANTA BEATRIZ DE SILVA MENESES nos enseña el valor de soportar con resignación la envidia ajena.


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miércoles, 16 de agosto de 2017

16 de agosto, día de San Esteban de Hungría

Hoy, 16 de agosto, conmemoramos a San ESTEBAN I de HUNGRÍA, Rey.

SAN ESTEBAN I DE HUNGRÍA (969-1038) nació en Gran, la actual Esztergom, en Hungría, en el seno de la familia de la nobleza real húngara.

San Esteban nació con el nombre de Vaik, hijo de Geza, príncipe de los magiares, o sea los húngaros, y de su mujer cristiana Sarolt. Recibió una buena educación cristiana, y según la tradición padre e hijo fueron bautizados juntos por San Adalberto de Praga.

Hacia el año 995, Esteban, o István en húngaro, se casó con Gisela de Baviera, hermana de quien sería el emperador Enrique II. Dos años más tarde Esteban se convirtió en príncipe de Hungría.

Por su historia, Hungría había sido fundada por las siete tribus magiares, de características nómadas, que tuvieron como rey a Árpád, el bisabuelo de San Esteban.

Como monarca, San Esteban comprendió que la única forma en que su pueblo podría ser aceptado y sobrevivir de manera independiente era transformándolo en un reino cristiano, por lo que se dio a la tarea de evangelizarlo.

Se le opuso su pariente y rival Koppány, a quien derrotó, consiguiendo unificar a los 39 condados magiares bajo una sola corona húngara.

En la Navidad del año 1000, el papa Silvestre II lo coronó como Rey Apostólico, con lo que San Esteban I se convirtió en el fundador del reino cristiano de Hungría. Este título se conservaría para los monarcas magiares hasta la caída del Imperio Austrohúngaro, en 1918.

Con el invaluable apoyo de su esposa Gisela, San Esteban fundó numerosos templos y monasterios, y se destacó como defensor de la Iglesia. Sus súbditos solían decir que convertía a más personas con sus buenos ejemplos que con sus discursos y con sus leyes.

Hacia el final de su vida San Esteban I sufrió la pérdida de su hijo y heredero Emerico, en 1031. Disminuido, falleció siete años después y fue sepultado en la basílica que él había mandado construir en Stuhlweissenburg, la actual Székesfehérvár.

San Esteban I fue canonizado en 1083 por el papa San Gregorio VII. Es el santo patrono de Hungría.

SAN ESTEBAN I DE HUNGRÍA nos enseña el valor de predicar con el ejemplo.


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martes, 15 de agosto de 2017

15 de agosto, día de San Luis Batis Sainz

Hoy, 15 de agosto, conmemoramos a San LUIS BATIS SAINZ, Mártir.

SAN LUIS BATIS SAINZ (1870-1926) nació en San Miguel del Mezquital, en el estado mexicano de Zacatecas, aunque el poblado pertenece a la arquidiócesis de Durango.

De carácter bondadoso y alegre, José Luis Amado Batis Sainz fue un niño obediente y despierto. A los 12 años de edad, siguiendo el ejemplo de uno de sus hermanos, ingresó al seminario en la ciudad de Durango, donde fue ordenado sacerdote en 1894.

Fue párroco en distintos pueblos, hasta que en 1902 lo asignaron a la parroquia de San Diego de Alcalá, en la villa de Canatlán, Durango, donde permaneció durante veinte años de servicio activo a la comunidad, impulsando la fe y los sacramentos, y realizando obras para beneficio general.

Más adelante se le comisionó como director espiritual en el Seminario y en el Santuario de Guadalupe de la ciudad de Durango, y en 1925 fue adscrito a la parroquia de Chalchihuites, Zacatecas.

En México se vivía una época turbulenta en esos años, luego de que paulatinamente se pacificaba el país al salir de la Revolución. Sin embargo, se dieron fuertes enfrentamientos entre líderes del gobierno y la Iglesia mexicana.

Cuando el culto público se suspendió en 1926 a instancias de los obispos de México, San Luis Batis arengó a sus fieles a no levantarse en armas, pues los católicos deberían observar en todo momento una conducta cristiana.

Respetando la suspensión decretada, el párroco de Chalchihuites continuó congregando a sus fieles para realizar otras distintas actividades pacíficas. Sin embargo, el alcalde del pueblo temió que en realidad estuvieran preparando una sublevación y alertó al gobierno federal.

Al día siguiente se presentó un pequeño contingente de soldados, y de inmediato aprehendieron con lujo de violencia al padre Luis, quien se encontraba en la casa de los obreros, pues la parroquia continuaba cerrada.

A la mañana siguiente, los notables del lugar se presentaron para pedir la liberación del señor cura; pero esto no sólo fue infructuoso, sino que los soldados apresaron también a algunos de ellos. Luego los treparon a un carro diciendo que los llevaría a Zacatecas, capital del estado, para interrogarlos, y que más tarde los devolverían.

Sin embargo, esto fue un engaño. A medio camino los soldados bajaron a los prisioneros y les ofrecieron que si acataban las políticas del gobierno, nada les pasaría. Pero ellos se negaron terminantemente, pues ello hubiera implicado traicionar su fe.

A continuación fueron fusilados el cura San Luis Batis Sainz y los demás prisioneros: San Manuel Morales, San Salvador Lara y San David Roldán. Se cumplió así el sueño inconfesado de San Luis Batis de morir en el nombre de Cristo.

Todos estos cristianos y mártires mexicanos fueron canonizados por el papa Juan Pablo II en 2000.

SAN LUIS BATIS SAINZ nos enseña el valor de anteponer el amor y la resignación frente a las fuerzas de la estulticia.


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lunes, 14 de agosto de 2017

14 de agosto, día de San Maximiliano María Kolbe

Hoy, 14 de agosto, conmemoramos a San MAXIMILIANO MARÍA KOLBE, Mártir.

SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE (1894-1941) nació en Zdunska-Wola, entonces parte del Imperio Ruso, cerca de Lódz, hoy Polonia.

Raimundo Kolbe era hijo de un humilde obrero textil. Se educó en la escuela franciscana de Lemberg, la actual L’viv, que pertenecía al Imperio Austrohúngaro.

A los 17 años fue aceptado como fraile con los Menores Franciscanos, con el nombre de Maximiliano María. Tuvo oportunidad de estudiar en Roma teología y filosofía, y fue ordenado sacerdote en 1918.

San Maximiliano María volvió entonces a su país para impartir filosofía e historia de la Iglesia en el seminario franciscano de Cracovia; al mismo tiempo se dedicó a la labor editorial, sacando a la luz periódicos y publicaciones cristianos.

A pesar de que enfermó de tuberculosis, en 1927 fundó en Teresin, al oeste de Cracovia, el monasterio “Niepokalanów”, conocido como Ciudad de la Inmaculada, que fue el centro de labor de propagación de la fe. Su órgano de difusión fue la revista “Caballero de la Inmaculada”, que en su mejor época llegó a tirar casi un millón de ejemplares.

Más tarde, en 1930, San Maximiliano María Kolbe expandió su vocación misionera hacia Nagasaki, Japón, siendo también el trabajo editorial su ocupación primordial. Ahí estableció una Ciudad de la Inmaculada hermana de la polaca, la Mugenzai No Sono, y publica en japonés la revista “Caballero de la Inmaculada”, “Seibo No Kishi”.

En el lejano Oriente fundó numerosas estancias misioneras, e incursionó especialmente en la radio de aficionados para difundir el Evangelio a nivel masivo –labor que prosiguió en la Ciudad de la Inmaculada cuando regresó a Polonia en 1936.

En septiembre de 1939, el Reich alemán invadió alevosamente Polonia, dando inicio a la segunda guerra mundial. La ocupación del país fue muy rápida, pero en la nueva situación a los invasores les empezó a molestar la presencia de San Maximiliano María Kolbe.

Finalmente, un año después, en septiembre de 1940, fue aprehendido por los nazis y trasladado al campo de concentración de Oranienburg. Fue liberado en diciembre, pero en febrero de 1941 fue detenido otra vez, y en esta ocasión enviado al campo de exterminio de Auschwitz.

Al llegar al siniestro sitio volvió a cambiar de nombre: dejó de ser Maximiliano María, y pasó a ser el número 16670.

En Auschwitz le fueron asignadas las labores más humillantes, como el transporte de cadáveres al crematorio; sin embargo aquí brilló su espíritu de ayuda y amor al prójimo.

Debido a la fuga de un prisionero, los nazis tomaron represalias matando de hambre a otros diez. Uno de los desafortunados comenzó a gritar y llorar, pues era casado y padre de familia. Entonces, el número 16670 se ofreció para morir en su lugar, diciendo: “Soy sacerdote católico, y no soy casado.”

En la “celda de las hambrunas”, San Maximiliano sobrevivió a los otros nueve desdichados. Se dice que se le oía cantar y rezar a cada rato. Desesperados, los nazis lo asesinaron aplicándole una inyección de fenol.

En 1982, el papa Juan Pablo II canonizó a San Maximiliano María Kolbe, llamándolo “patrono de nuestro difícil siglo”. Es también santo patrono de los periodistas y de los radioaficionados.

SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE nos enseña, junto con San Juan, que “nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos”.


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domingo, 13 de agosto de 2017

13 de agosto, día de Santa Radegunda

Hoy, 13 de agosto, conmemoramos a Santa RADEGUNDA, Reina.

SANTA RADEGUNDA (522-587) nació en Turingia, en la actual Alemania, hija del rey Bertario de esa comarca.

Cuando los merovingios derrotaron a su padre en 531, la pequeña Radegunda, de menos de diez años de edad, fue llevada cautiva por el rey merovingio Clotario I de Francia a Athies, cerca de Peronne, el la Picardía francesa.

Radegunda recibió una educación acorde con su rango e imbuida de cristianismo; recibió además una profunda instrucción literaria, lo cual era inusual en su tiempo, especialmente para una mujer.

Haciendo ostentación de su carácter violento, en 540 Clotario la obligó a casarse con él, a pesar del completo rechazo de Santa Radegunda. Fue así como se convirtió en reina de Francia.

Santa Radegunda lo soportó diez años con cristiana resignación. Sin embargo, en 550, a causa de una rebelión en Turingia, un hermano de Santa Radegunda fue asesinado por órdenes de Clotario.

Esto representó una brutalidad por demás intolerable, y armada de valor Santa Radegunda abandonó a su tiránico marido, refugiándose en un monasterio en Noyon. Clotario fue tras ella, pero acabó aceptando la situación, y Radegunda halló finalmente la paz.

En 558, en una propiedad suya en Saix, cerca de Poitiers, Santa Radegunda fundó el convento de monjas de Ste-Croix, de acuerdo con la regla de San Cesáreo de Arlés, y se retiró a vivir ahí, protegida por la autoridad de San Gregorio de Tours.

Durante décadas, el convento de Santa Ranegunda fue el más relevante de los monasterios para mujeres en Francia. Después de su muerte, comenzó a ser venerada en Francia, pero luego su culto se extendió también por Inglaterra, el sur de Alemania y Austria.

SANTA RADEGUNDA nos enseña el valor de la resignación y la entereza para salir adelante en las circunstancias más adversas.


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sábado, 12 de agosto de 2017

12 de agosto, día de Santa Juana Francisca de Chantal

Hoy, 12 de agosto, conmemoramos a Santa JUANA FRANCISCA de CHANTAL, Religiosa.

SANTA JUANA FRANCISCA DE CHANTAL (1572-1641) nació en Dijon, Francia, en la época del cisma protestante y de la Contrarreforma.

En sus propias palabras se presenta: “Me llamo Juana Francisca Fremyot, natural de Dijón, capital del ducado de Borgoña. Soy hija del señor Fremyot, presidente del Parlamento de Dijón y de la señora Margarita de Barbysey.”

Durante su juventud, Santa Juana Francisca de Chatal fue una joven buena de buena familia. Jovial y bondadosa, bella y modesta, y con nobles virtudes cristianas.

Se casó muy enamorada con el barón Rabutín de Chantal, con quien procreó seis hermosos hijos. Sin embargo, su felicidad marital se vio frustrada en 1600, debido a un accidente durante una cacería, en el que su esposo falleció.

El golpe fue muy duro para ella, y guardó un luto muy sufrido. Para sacar adelante a sus hijos se instaló en el castillo de su suegro, un viejo amargado y cruel que la trataba muy mal, aunque Santa Juana Francisca siempre le mostró sólo agradecimiento.

En 1604 conoció a San Francisco de Sales, el santo obispo de Ginebra, lo que a ella le representó una experiencia crucial. Entre ambos surgió una profunda amistad interior, lo que les permitió colaborar juntos en obras piadosas y a ella consagrarse a Dios.

De este modo, ambos fundaron en 1610 la Orden de la Visitación de Santa María, conocida como la de las Hermanas Salesianas, cuyo propósito fundamental era la atención a los enfermos.

El instituto religioso, establecido en Annecy, se difundió rápidamente por Saboya y Francia, atrayendo a numerosas jóvenes. Gracias a la incansable labor de la hermana Juana Francisca, al llegar la hora de su muerte la orden contaba con alrededor de 50 casas.

Falleció en Moulins, pero fue enterrada en la iglesia salesiana de Annecy. Santa Juana Francisca de Chantal fue canonizada en 1767 por el papa Clemente XIII. Tradicionalmente se le representa con un libro y un corazón.

SANTA JUANA FRANCISCA DE CHANTAL nos enseña que a través de la fe podemos superar el dolor y abrirnos a la vida.


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viernes, 11 de agosto de 2017

11 de agosto, día de Santa Clara de Asís

Hoy, 11 de agosto, conmemoramos a Santa CLARA de ASÍS, Fundadora.

SANTA CLARA DE ASÍS (1193-1253) nació en Asís, Italia, en el seno de la noble familia de los Offreduccio D’Arezzo.

Antes de nacer Santa Clara, su madre tuvo un sueño en el que se le anunciaba que el fruto de su vientre sería un rayo de luz que iluminaría a toda la cristiandad; y en efecto así ocurrió, aunque de un modo inesperado para los progenitores, quienes esperaban casarla con un buen partido de su alcurnia.

Santa Clara recibió de niña una educación muy cristiana, pero ella misma ya destacaba desde entonces por su propensión a rezar y sus tendencias espirituales. Al mismo tiempo rechazaba el lujo y las posesiones, lo cual era contrario a las costumbres de su clase social.

Cuando oyó hablar de los Hermanos Menores, o sea los seguidores de San Francisco, ella quedó prendada de la imagen del Santo de Asís. Ella los ayudaba a través de sus criadas, pues tenía prohibido dirigirle la palabra a extraños, y desde lejos observaba su austeridad y su amor por los pobres.

Un sermón de San Francisco la ayudó a tomar la decisión de su vida. Así, el Domingo de Ramos de 1212 se fugó de su casa para iniciar una nueva vida. Se cortó los cabellos, vistió el hábito oscuro y se presentó ante San Francisco en la capilla Porciúncula para consagrarse a su obra.

Santa Clara hizo numerosos votos de renuncia, y en la capilla de San Damián, que San Francisco había reconstruido, da origen a la Segunda Orden Franciscana de Las Damas Pobres, o Pobres Reclusas, mejor conocida como la Orden de las Clarisas.

San Francisco le proporcionó una primera Regla, a partir de la cual ella redactó la Regla definitiva para ella y sus hermanas. Con el ejemplo de humildad, renuncia y amor al prójimo, Santa Clara, que fue designada abadesa, consiguió que su Orden creciera rápidamente.

A Santa Clara de Asís se le atribuyen varios milagros de multiplicación de panes y de barricas de aceite. Se cuenta también el milagro de haber hecho retroceder a piratas sarracenos que eventualmente habían tomado la villa de Asís en 1240, mostrándoles desde su ventana la Sagrada Hostia.

Pasados los años, la salud de Santa Clara se deterioró notablemente. Pero se negó a morir sin ver que el sumo pontífice confirmara la regla de las Clarisas. Esto ocurrió en 1253, por gracia de Inocencio IV, quien no veía con buenos ojos que la pobreza fuera la principal Regla de una comunidad.

A los dos días falleció finalmente Santa Clara de Asís. Su cadáver incorrupto se conserva hasta el día de hoy en la iglesia de Santa Clara, en Asís, que se construyó poco tiempo después de su muerte.

Santa Clara de Asís fue canonizada ya desde 1255 por el papa Alejandro IV. En 1958, el papa Pío XII nombró a Santa Clara santa patrona de la televisión.

SANTA CLARA DE ASÍS nos enseña el valor de la renuncia a los bienes materiales.


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jueves, 10 de agosto de 2017

10 de agosto, día de San Lorenzo

Hoy, 10 de agosto, conmemoramos a San LORENZO, Mártir.

SAN LORENZO (¿?-258) nació según la tradición en la Hispania Tarraconensis, en la villa de Huesca, en la actual España.

De la vida de San Lorenzo se sabe muy poco, sobre todo debido a que sus Actos se perdieron desde el siglo IV. Sin embargo, es por los hechos alrededor de su muerte que lo conocemos.

En 257 fue electo papa San Sixto II, un bondadoso pontífice que lo nombró el primero entre los siete diáconos de Roma, y por lo tanto responsable de atender a los pobres y del cuidado de los bienes de la Iglesia.

Cuando el emperador romano Valeriano inició una persecución contra los cristianos en 258, al primero que aprehendió fue al papa. Al ser trasladado a prisión para ser decapitado se encontró en el camino con San Lorenzo, que le preguntó: “¿Adónde vas, padre querido, sin tu hijo?”

A continuación siguió el vaticinio de que se volverían a reunir dentro de tres días en la otra vida.

El iracundo Valeriano lo mandó entonces llamar, pues como diácono San Lorenzo cuidaba los tesoros de la Iglesia, que Valeriano pretendía reclamar para sí, y le dio un plazo de tres días para que se presentara con dichos tesoros.

Pasado el plazo, San Lorenzo regresó con el emperador, acompañado por una multitud de pobres, leprosos, lisiados y enfermos, y le dijo: “He aquí, emperador, los verdaderos tesoros de la Iglesia.”

Enfurecido, Valeriano lo condenó a morir lentamente: asado a las brazas en una parrilla. Se cuenta que a la mitad del suplicio gritó a sus verdugos: “Podéis darme vuelta, que asado estoy de este lado.” Los verdugos así lo hicieron, y al rato volvió a decirles: “Ya estoy a punto, ahora podéis comerme.”

Sin duda San Lorenzo es uno de los santos más venerados de la cristiandad, y durante la Edad Media casi alcanzó el rango de importancia de San Pedro y San Pablo. Generalmente se le representa junto con una parrilla de hierro, símbolo de su martirio.

San Lorenzo es el santo patrono de los bibliotecarios. La leyenda le atribuye el haber enviado a España para protegerlo el “Santo Cáliz” de Jesús, el mítico Santo Grial de las sagas caballerescas.

SAN LORENZO nos enseña el valor del buen humor como actitud de vida.


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miércoles, 9 de agosto de 2017

9 de agosto, día de Santa Teresa Benedicta de la Cruz

Hoy, 9 de agosto, conmemoramos a Santa TERESA BENEDICTA de la CRUZ (EDITH STEIN), Mártir.

SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ (EDITH STEIN) (1891-1942) nació en Breslavia o Breslau, capital de la Silesia prusiana, actualmente Wroclaw, Polonia, en el seno de una familia judía alemana.

Hija de un mercader de maderas que falleció cuando ella tenía dos años de edad, Edith Stein fue la menor de once hijos. Desde temprana edad destacó por su independencia y su inteligencia extraordinaria.

Siguiendo sus inquietudes humanistas, estudió historia y filología alemana en la Universidad de Breslau en 1911, y de ahí pasó en 1913 a la Universidad de Gotinga, para estudiar filosofía como discípula del célebre filósofo Edmund Husserl, padre de la escuela fenomenológica.

Como filósofa, Edith Stein desarrolló una sólida obra de pensamiento. Interrumpió sus disertaciones con la primera guerra mundial, en la que tuvo un papel activo como enfermera, y luego las retomó al concluir la conflagración.

Con anterioridad había renunciado ya al judaísmo, pero al fin de la guerra se convirtió al cristianismo junto con varios otros discípulos de Husserl, recibiendo el bautismo en 1922. Hacia esta época leyó la autobiografía de Santa Teresa de Ávila y la obra de Santo Tomás de Aquino, lecturas que marcaron notablemente su vida.

En 1932 Edith Stein ingresó al convento de las Carmelitas Descalzas en su ciudad natal, donde tomó el nombre de Sor Teresa Benedicta de la Cruz. Pero con la ascensión al poder del Partido Nacionalsocialista, se vio súbitamente en peligro de muerte por su ascendencia judía.

Buscando su seguridad, la orden consigue trasladarla al Carmelo de Echt, Holanda, en 1938. Hecho el voto perpetuo, logró permanecer ahí varios años.

En 1942, sin embargo, a causa de una represalia del gobierno nazi por la pastoral de los obispos alemanes que condenaba la persecución racial, Santa Teresa Benedicta de la Cruz fue detenida por la policía secreta nazi (Gestapo).

En unos cuantos días, la llevaron de un campo de concentración en Holanda a la lúgubre fábrica de exterminio de Auschwitz.

Mujer de cultura e inteligencia fuera de lo común, judía, filósofa, monja y mártir, Santa Teresa Benedicta de la Cruz, la Hermana Edith, encerrada en un lavatorio colectivo, falleció en un asesinato en masa, víctima del gas Ciclón B Ácido Cianhídrico.

Santa Teresa Benedicta de la Cruz fue canonizada en 1998 por el papa Juan Pablo II, quien también la nombró co-patrona de Europa. Es la primera persona de ascendencia judía a quien se le ha otorgado la santidad.

SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ (EDITH STEIN) nos enseña que la inteligencia y la dignidad son atributos que no tienen género.


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martes, 8 de agosto de 2017

8 de agosto, día de Santo Domingo de Guzmán

Hoy, 8 de agosto, conmemoramos a Santo DOMINGO de GUZMÁN, Fundador.

SANTO DOMINGO de GUZMÁN (1170-1221) nació en Caleruega, cerca de Burgos, España, en el seno de una noble familia castellana-alemana.

A pesar de su condición social, desde joven Santo Domingo se distinguió por la austeridad con la que acostumbraba vivir y por su caridad hacia los pobres.

A los 15 años se estableció en Palencia para estudiar teología y artes liberales. Ahí, durante una gran hambruna, regaló o vendió todas sus pertenencias para conseguir comida y repartirla entre los hambrientos.

En 1194 concluyó sus estudios y fue consagrado como sacerdote. En 1203, Diego, el obispo de Osma, donde Santo Domingo había sido adscrito, tuvo que realizar una delicada misión diplomática en Dinamarca, y se llevó a Domingo como su acompañante para el largo viaje.

Al constatar cómo las herejías de los cátaros y de los albigenses se esparcían rápidamente por todo el sur de Francia, tomó la decisión drástica de convertirse en misionero.

El papa Inocencio III, no obstante, le encomienda predicar entre los descarriados como parte de una delegación pontificia, y Santo Domingo dedica los siguientes años de su vida a una intensa actividad de persuasión y predicación, de oración y penitencia.

Él veía que el lujo y la pompa que ostentaban los delegados del papa ejercían un efecto negativo entre la gente simple, y se decidió a implementar un nuevo acercamiento con el fin de recuperar fieles.

Así, a raíz de experiencias tan intensas, Santo Domingo de Guzmán fundó finalmente en Toulouse la Orden de los Predicadores en 1215. Ésta devendría la Orden de los Dominicos, que históricamente y hasta la actualidad es una de las más importantes de la Iglesia.

El objetivo principal de Santo Domingo era dar a la predicación una forma estable y organizada. El papa Inocencio aprobó en principio la Orden, y un año después, tras su muerte, su sucesor, el papa Honorio III la aprobó de manera oficial y definitiva.

A partir de 1217, Santo Domingo comenzó a diseminar a sus hijos por toda Europa; en especial envió varios a Bolonia y a París, que eran los principales centros de estudio de la época.

Gracias a su infatigable energía, la Orden de Predicadores iba creciendo rápidamente. En 1220 y 1221 Santo Domingo de Guzmán presidió en Bolonia los primeros dos Capítulos Generales para redactar la “carta magna” de la Orden y establecer los principios que la rigen.

Éstos son: predicación, estudio, pobreza evangélica, vida comunitaria, difusión de la Orden a través de actividad misionera.

Santo Domingo de Guzmán falleció inesperadamente en Bolonia, en una celda del convento que él había fundado. El siguiente papa, Gregorio IX, lo canonizó en 1234.

SANTO DOMINGO de GUZMÁN nos enseña la importancia de la rectitud y del espíritu de sacrificio.


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lunes, 7 de agosto de 2017

7 de agosto, día de San Miguel de la Mora de la Mora

Hoy, 7 de agosto, conmemoramos a San MIGUEL de la MORA de la MORA, Mártir.

SAN MIGUEL de la MORA de la MORA (1878-1927) nació en Tecalitlán, estado de Jalisco, México, en una comunidad campesina.

De niño, San Miguel de la Mora aprendió las principales tareas de la vida en el campo, como montar a caballo, pastorear y ordeñar.

Su vocación lo llevó a ingresar al seminario conciliar de Colima, en la ciudad y en el estado de ese nombre, vecino a Jalisco. Ahí fue ordenado sacerdote en 1906.

Con honda disposición para servir a la comunidad, San Miguel de la Mora se destacó por su sencillez y discreción, así como por su entrega caritativa a los más menesterosos. Se le recuerda como un sacerdote puntual que gustaba de llevar en orden todos sus asuntos.

Después de la Revolución Mexicana, en la década de 1920 hubieron varios periodos de tensiones y animadversión entre el triunfante gobierno revolucionario y la Iglesia mexicana. Eventualmente se llegó a la suspensión del culto público en 1927, por decreto del obispo para protestar en contra de las medidas arbitrarias del presidente Calles.

En su calidad de capellán de la catedral de la ciudad de Colima, San Miguel decidió permanecer en su diócesis y con su familia cuando eventualmente el gobierno decretó la expulsión de sacerdotes a nivel nacional.

Durante su clandestinidad, San Miguel de la Mora celebraba en secreto la Eucaristía, pero alguien lo identificó y lo denunció con el jefe militar de la zona, quien lo dejó en libertad a cambio de que volviera a celebrar el culto en la catedral, a lo que el sacerdote se negó, pues no podía contravenir las disposiciones del obispo.

San Miguel de la Mora intentó entonces salir de la ciudad para refugiarse en la sierra; sin embargo fue reconocido y aprehendido al llegar a un poblado próximo.

Por desobedecerle, el jefe militar de Colima lo condenó a morir en el paredón. Sereno ante su destino, San Miguel de la Mora de la Mora caminó hasta donde lo pasarían por las armas. Sacó su rosario, y al ser abatido por las balas murió rezando; cayó muerto sobre el estiércol de los animales, por el simple “delito” de ser sacerdote.

Su cuerpo fue enterrado en una fosa común, y sólo hasta dos años después pudieron ser trasladados sus restos a la catedral de Colima. San Miguel de la Mora de la Mora fue canonizado en 2000 por el papa Juan Pablo II

SAN MIGUEL de la MORA de la MORA nos ofrece un lamentable ejemplo de la muerte por martirio en pleno siglo veinte.

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domingo, 6 de agosto de 2017

6 de agosto, día de San Hormisdas

Hoy, 6 de agosto, conmemoramos a San HORMISDAS, Papa 52º.

SAN HORMISDAS (¿?-523) nació en Frosinone, Italia. Le correspondió vivir una época de tensiones entre la Iglesia en Oriente y en Roma, luego de la caída del Imperio Romano de Occidente.

Al momento de su elección, en 514, como sucesor de San Simaco, San Hormisdas era un diácono romano viudo. Un hijo suyo llegaría también al papado muchos años más tarde con el nombre de Silverio.

Al parecer, su nombramiento se dio por unanimidad y sin alborotos; esto es un indicio de su carácter proclive al entendimiento y la comunicación.

La principal tarea del pontificado de San Hormisdas fue recomponer la división teologal que había surgido entre la Iglesia de Roma y la Iglesia Oriental de Constantinopla como consecuencia del llamado Cisma Acaciano, cuando el patriarca de esta última pretendió abrogarse atributos que no le correspondían.

El emperador Anastasio I tenía interés en la reconciliación, pero ésta se dio bajo su sucesor, Justino, en 519, en la que San Hormisdas jugó un papel fundamental.

En efecto, este papa fue capaz de convencer a la mayoría de los 250 obispos de la Iglesia Oriental, incluyendo al patriarca Juan II de Capadocia, para que se unieran con la Iglesia Católica Romana.

En la Formula Hormisdae que él postuló, quedaba reconocido el rango y el poder de decisión del papado, mientras que el papado reconocía la primacía del patriarca de Constantinopla para la Iglesia en Oriente. De este modo quedó sellada la unión, y se sobrepasó el cisma.

Durante el papado de San Hormisdas, San Benito estableció la orden de los Benedictinos, y también se fundó la renombrada abadía del Monte Casino, destruida en 1944 por los bombardeos de la segunda guerra mundial.

A San Hormisdas se le recuerda también por disponer que los obispados no fueran otorgados por privilegios, sino por elección y designación.

SAN HORMISDAS nos muestra el valor de la conciliación para vivir todos en paz y armonía.


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sábado, 5 de agosto de 2017

5 de agosto, día de San Osvaldo de Northumbria

Hoy, 5 de agosto, conmemoramos a San OSVALDO de NORTHUMBRIA, Rey.

SAN OSVALDO DE NORTHUMBRIA (604-642) nació en Northumbria, el territorio al norte del río Humber, el actual noreste de Inglaterra.

Osvaldo fue uno de los siete hijos de Ethelfried, fundador del reino de Northumbria al unificar los reinos menores de Bernicia y Deira. Sin embargo, fue derrotado y muerto en una batalla en 616, y Edwin de Deira ocupó el poder.

Durante este tiempo, San Osvaldo junto con su madre y sus hermanos se refugiaron en el convento de Hy, en la isla escocesa de Iona, donde entraron en contacto con el cristianismo y toda la familia fue bautizada.

Años después, a la muerte de Edwin en la batalla de Hatfield Chase, en 633, el reino se volvió a dividir, pero al año siguiente se presentó San Osvaldo con un fuerte ejército y recuperó y reunificó Northumbria.

Se cuenta que antes de la batalla decisiva, San Osvaldo levantó una gran cruz de madera, y en torno a ella reunió a sus soldados para rezar por la victoria.

San Osvaldo no solamente expandió de manera considerable su reino, extendiéndolo hasta partes del actual sur de Escocia, sino que se encargó expresamente de introducir el cristianismo en Northumbria.

Con ese fin mandó llamar de Iona a un competente predicador irlandés, San Aidan, a quien encomendó la responsabilidad de la evangelización de la población de todo el reino.

Junto con San Aidan, San Osvaldo de Northumbria fundó en 635 el monasterio de Lindisfarne, que sería un importante centro de difusión del cristianismo en Inglaterra, hasta ser destruido por piratas vikingos siglo y medio más tarde.

Con el favor del rey, la mayoría de los súbditos de Northumbria se convirtieron y fueron bautizados, al tiempo que se construían monasterios e iglesias.

En 642, sin embargo, en la batalla de Maserfield, San Osvaldo de Northumbria fue derrotado y asesinado por el rey pagano Penda, enemigo suyo. San Osvaldo es el santo patrono de los reyes ingleses.

SAN OSVALDO DE NORTHUMBRIA nos un ejemplo notable de lo que era un buen rey cristiano a principios de la Edad Media.


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viernes, 4 de agosto de 2017

4 de agosto, día de San Juan María Vianney

Hoy, 4 de agosto, conmemoramos a San JUAN MARÍA VIANNEY, Sacerdote.

SAN JUAN MARÍA VIANNEY (17861-1859) nació en Dardilly, cerca de Lyon, Francia, en el seno de una familia de campesinos humildes.

El niño Jean-Marie Baptiste nació casi junto con la Revolución Francesa. Su familia era devota, pero durante su juventud tuvieron que practicar su religión en secreto. Él se destacaba por no tener mucho entendimiento, pero esto lo compensaba con una perseverancia a toda prueba.

En su juventud, San Juan María Vianney sintió el llamado de la vocación sacerdotal, pero por más que se preparaba no conseguía ser admitido en ningún seminario. Además, en 1809 fue recogido por la leva de soldados de Napoleón Bonaparte.

San Juan María consiguió escaparse antes de llegar al frente de batalla, por lo que tuvo que vivir escondido de las autoridades durante un par de años. Finalmente se decretó amnistía general en 1811, y pudo regresar a su hogar y a sus intentos por convertirse en sacerdote.

Buscando inspiración y apoyo para su causa, realizó una peregrinación a la tumba de San Francisco Regis, lo que le proporcionó sobre todo confianza en sí mismo. Finalmente, con la paciente ayuda de un amigo, el venerable padre Balley, consiguió San Juan María Vianney realizar su sueño de recibir la orden sacerdotal en 1815.

A la muerte de su benefactor, se le adscribió en 1821 a Ars-sur-Formans, una aldea de 300 pobladores, a los cuales “nada diferenciaba de los animales, salvo el hecho de estar bautizados”, como le dejó dicho por escrito su predecesor.

En esta aldea indiferente y tirada al vicio, San Juan María Vianney logró, con caridad y perseverancia, e inmune al desaliento, volver a despertar la fe en los aldeanos.

Tal fue su éxito como predicador y confesor, que su fama se extendió más allá de Ars, y cada vez más gente de fuera comenzó a llegar solamente para acudir a misa y escuchar los sermones del padre Vianney.

Luego de más de 25 años, y abrumado por los millares de feligreses que le buscaban para confesarse, y considerándose indigno, algunas veces intentó escapar de Ars, pero siempre regresó, pues sabía que en la iglesia él era esperado.

En el caluroso verano de 1859, y con la salud minada completamente, San Juan María alcanzó aún a pagarle al médico para que ya no acudiera más a verle, y ese día falleció. Su cadáver incorrupto se conserva en Ars-sur-Formans, en la basílica que se erigió ex profeso.

San Juan María Vianney fue canonizado por el papa Pío XI en 1925. Es el santo patrono del clero parroquial.

SAN JUAN MARÍA VIANNEY nos enseña que tener un intelecto limitado no es un obstáculo para hacer el bien y alcanzar la santidad.


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jueves, 3 de agosto de 2017

3 de agosto, día de Santa Lidia

Hoy, 3 de agosto, conmemoramos a Santa LIDIA, Primera Cristiana.

SANTA LIDIA (¿?-fin del siglo primero) nació en Thyatira, Frigia, la actual Akhisar, en Turquía.

Santa Lidia tuvo la dicha de ser la primera persona que recibió el bautismo en el continente europeo.

En el primer siglo de nuestra era, Thyatira tenía fama por los teñidos de tela que se realizaban ahí, industria de gran lujo en esa época. Especialmente valiosa y sumamente cara era la púrpura, tintura que se extraía de un molusco particular, muy poco abundante.

En una de las más acaudaladas familias de Thyatira nació Santa Lidia, quien con el tiempo se convirtió en una próspera comerciante de púrpura.

Hacia la época en que conoció a San Pablo, Santa Lidia estaba instalada en Filipos, ciudad en ruinas en la actual Krinides, Macedonia, y ahí fue donde lo recibió y donde él le transmitió la nueva fe en Cristo Jesús.

La tradición destaca la piedad y la hospitalidad de Santa Lidia, quien convirtió su casa en el centro comunitario de la congregación cristiana de Filipos.

A pesar de su extraordinaria riqueza, Santa Lidia fue siempre desprendida y generosa, y supo utilizar sus caudales con sabiduría, promoviendo obras en beneficio de los demás, y en particular la de la difusión de la naciente religión de Jesús.

Su vida se nos presenta como la primera semilla del cristianismo en Europa. Santa Lidia es la santa patrona de los tintoreros.

SANTA LIDIA nos enseña que el valor de la riqueza no está en cuánta se tiene, sino en cómo se emplea.


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miércoles, 2 de agosto de 2017

2 de agosto, día de San Eusebio de Vercelli

Hoy, 2 de agosto, conmemoramos a San EUSEBIO de VERCELLI, Obispo.

SAN EUSEBIO DE VERCELLI (283-371) nació en Cerdeña, Italia, en épocas en que la Iglesia fue haciéndose de una posición preponderante en el Imperio Romano.

Los padres de San Eusebio emigraron a Roma cuando él era niño; ahí recibió una educación extraordinaria y fue ordenado sacerdote. En 340 el papa San Julio I lo nombró obispo de Vercelli, siendo el primer obispo del Piamonte; el cargo lo ejerció por 28 años.

A pesar de que el emperador Constantino había proclamado tolerancia hacia los cristianos en el Edicto de Milán, su hijo y sucesor Constancio era más bien partidario de la herejía del arrianismo, que negaba la naturaleza divina de Cristo.

Con miras a resolver la disputa pacíficamente, en 354 el papa San Liberio lo comisionó para que tomara parte en el Sínodo de Milán. Sin embargo se trató de un ardid con el que Constancio pretendía hacerlos abjurar a él y a su grupo de la fe en la doble naturaleza de Jesús.

Al ver que San Eusebio de Vercelli jamás cedería, el emperador lo desterró a Palestina, donde pasó varios años confinado en una pequeña celda. A la muerte de Constancio, sin embargo, el nuevo emperador, Juliano el Apóstata, le devolvió a la Iglesia su libertad y permitió el regreso de los desterrados.

San Eusebio volvió a Vercelli en 362. Además de por su pacífica lucha contra el arrianismo, se le recuerda por el gran impulso que dio a la vida monacal, organizando a los sacerdotes por primera vez en comunidades, lo cual les permitió ser más eficientes en su misión evangelizadora.

SAN EUSEBIO DE VERCELLI nos enseña el valor de la concordia para realizar tareas en común y por la comunidad.


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martes, 1 de agosto de 2017

1 de agosto, día de San Alfonso María de Liguori

Hoy, 1 de agosto, conmemoramos a San ALFONSO MARÍA de LIGUORI, Doctor de la Iglesia.

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGUORI (1696-1787) nació en Nápoles, Italia, en una familia ilustre de la nobleza local.

En su juventud, San Alfonso María de Liguori fue un muchacho despierto y muy estudioso. Estudio Filosofía y ambos Derechos: el Civil y el Canónigo; aunque también practicó con entusiasmo la pintura y la música.

Ya graduado, ejerció unos años la abogacía con bastante éxito. Sin embargo, quedó desilusionado al perder un proceso importante hacia 1723 debido a la interferencia de la política; por esa causa no pudo dormir ni comer por tres días.

Presa del desencanto, el abogado Alfonso visitó circunstancialmente un hospital para enfermos desahuciados, y ahí recibió una iluminación, gracias a la cual definió su vida hacia el sacerdocio. Fue ordenado en 1726.

San Alfonso María de Liguori inició su ministerio en Nápoles, entre los menesterosos de las zonas más abandonadas y marginadas. Entre otras cosas le preocupaba predicar el catecismo para las personas analfabetas.

Por motivos de salud tuvo que retirarse eventualmente en 1730 a las montañas de Amalfi, donde atestigua el completo abandono en que vivían los pastores de la zona. Esto lo mueve a fundar la Congregación Misionera del Santísimo Redentor, un instituto a través del cual podría consolidar mejor sus obras.

Pasaron 30 fructíferos años, hasta que en 1760 fue nombrado obispo de Sant’Agata, difícil cargo que ejerció con amor y sabiduría hasta su muerte, acaecida en Nocera de’ Pagani, Salerno.

San Alfonso María fue un escritor muy popular. En 1748 publicó su Theologia Moralis, la obra por la cual el papa Pío IX lo definió como el más insigne y el más dulce de los moralistas. Su libro más popular fue Las glorias de María, de 1750.

En 1839, San Alfonso María de Liguori fue canonizado por el papa Gregorio XVI, y en 1871 el papa Pío IX lo declaró Doctor de la Iglesia.

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGUORI nos enseña el valor de dejar que nuestra vida se guíe por la misericordia.


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